martes, 3 de noviembre de 2009

¡NO! A las peteras

Y de pronto ¡splash!

Ya no me puedo acostumbrar. Ciertas actitudes que gobiernan nuestro mundo me parecen in entendibles, hay ciertos caprichos que creo son inapropiados para el mundo de hoy. Cuando una vida vale menos que nada y una amistad significa oportunismo, los principios por los cuales nos gobernamos están en duda.

Miles de horas al día la televisión mantienen entretenido nuestro cerebro mientras la realidad se desafía a sí misma para probarse que tan real puede ser, nos flagelan con un mundo de peteras digitales que ahondan en la debilidad de la sociedad ¡y esto lo saben! ¡POR ESO ES QUE LO HACEN! (nada les importa) Esa es mi tristeza.

El punto de inflexión por el cual el ser humano tenia su precio dejó de vislumbrarse claramente, como resultado es que el mismo perdió la noción de lo que está bien y lo que esta mal. Persiguiendo así, un mundo de sensaciones equivocadas.

He visto gente real, lamentablemente ya no me acuerdo como son. Se que están ahí pero tengo dificultades en encontrarlas, mis facultades son limitadas pero tengo confianza.

No andar mostrando el culo en la televisión es un acto que requiere valor.

No andar jugando a ser el mejor es un acto de honor.

Trabajar por lo que se quiere y vivir por lo que se ama es verdadero don que tiene la gente, por favor, no se lo arrebaten con imágenes dementes, con estructuras indecentes. Yo soy libre, pero en mi libertad encuentro mi soledad, confío en mis facultades limitadas, pero es difícil acostumbrarse.

¡No a las peteras!